Martes 18 diciembre 2018

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Blake Lively, Miedo Profundo

Autor: Luis Alejandro Meneses | Publicación: Viernes 12 agosto, 2016


Miedo Profundo cuenta la historia de una surfista que queda atrapada en una roca de una playa solitaria, quien es acechada por un gran tiburón blanco. 
 
A pesar de estar a solo 180 metros de la costa, Nancy —interpretada por Blake Lively— debe demostrar a como dé lugar que puede salir del lugar sin ser devorada por el tiburón. 
 
¿Cómo fue la experiencia del rodaje de este filme que se estrena el 18 de agosto en el país? La actriz nos lo cuenta. 
 
¿Qué la hizo decir sí a Miedo Profundo? 
 
Siempre me ha atraído mucho la idea de poder filmar una cinta sobre el aislamiento, porque se trata de un auténtico desafío histriónico, y esta película no ha sido solo increíblemente exigente en el plano emocional, sino también en el físico, y la sola idea de poder desafiarme a mí misma, interna y externamente, teniendo que sostener sola la pantalla el 99% del tiempo, para bien o para mal, me pareció sumamente emocionante y a la vez aterradora.
 
¿Cuál fue su reacción cuando leyó el guion por primera vez?
 
Ese guion es adictivo, no puedes dejarlo. Su velocidad me pareció fabulosa, porque te coloca de inmediato en ese escenario y no puedes sino preguntarte: ¿Qué haría si estuviese aislada y me sintiera perseguida por un tiburón blanco? 
Asimismo, la noción de hallarnos a solo 180 metros de la playa me emocionó aún más, me erizó la piel y los nervios, porque la esperanza está ahí, tan cerca, y esto me parece mucho más emocionante que la supervivencia de un personaje en mitad del océano. Esto te compele a luchar por tu vida, porque sabes que existe una luz al final de túnel, pero no hay cómo llegar ahí, y lo único que impide que alcances la seguridad es un tiburón blanco. 
 
Nancy tiene que ser muy ingeniosa a fin de sobrevivir. ¿Cuenta acaso con muchos recursos?
 
No quiero estropear la sorpresa que los espectadores se llevarán, pero su condición de estudiante de medicina le ayuda mucho cuando el gran tiburón blanco la ataca, porque sabe lo que tiene que hacer para mantenerse con vida en la medida que le sea posible. 
 
¿Cómo fue la filmación? 
 
Filmamos en un hermoso lugar conocido como Howe Island a lo largo de dos semanas. Colocaron una roca a 180 metros de la costa y filmaron desde un helicóptero, y a los miembros del equipo se les prohibió acercarse —así no serían incluidos en las escenas y yo me quedaría a solas en mitad de toda esa agua. Sí contamos con unos cuantos buzos debajo de las rocas, pero en verdad me sentía abandonada y así pude darme una cierta idea de cómo se sentiría algo así en realidad. 
El resto del rodaje se desarrolló en un tanque enorme —algo así como una piscina gigantesca— ubicado en Movie World, así que estábamos rodeados por pistas de patinaje, y yo estaba en el tanque con olas de cuatro pies e implementando mi imaginación para rellenar la ausencia de los tiburones blancos, de los barcos, las boyas y todo lo que se te pueda ocurrir. 
 
¿Cuántas horas seguidas tenía que pasar en el agua?
 
A veces hasta 12 horas, sin almuerzo. Alguien nadaba hasta donde yo me encontraba y me entregaba alimentos; comíamos mientras movían las cámaras, ahí en el agua: por ello, por lo general pasábamos todo el día en el tanque. 
 
¿Era buena nadadora antes de comenzar el rodaje?
 
Tomé clases de natación para una cinta llamada All I See Is You, así que me sentía lista para esto, pero en realidad se trata de bogar sobre una tabla de surf. Hacia el final de la película todo era más sencillo, yo nadaba más rápidamente, con mucha fuerza. Tenía que atravesar olas de cuatro pies de altura todos los días en ese tanque, una auténtica lucha, un verdadero esfuerzo, e incluso hubo algunas tomas muy largas en las que la cámara, desde una grúa, me seguía a través del agua, una toma tras otra, algo realmente extenuante, así que, hacia el final, mi ímpetu se acabó. 
 
Obviamente, la cinta implementará imágenes computarizadas para el gran tiburón blanco. Pero, ¿existió algún modelo que pudieras ver o con el que incluso pudieras interactuar?
 
Un miembro del equipo tenía una aleta de tamaño natural, lo que muchas veces fue de gran ayuda y muchas veces provocó nuestra risa, porque a este hombre le daba por nadar en torno a mí, entonces se mareaba, se desorientaba y se golpeaba contra la pared. La primera reacción es siempre, “Dios santo, ¿estará bien?”. Pero en cuanto aparecía y nos decía que había salido ileso todos estallábamos en carcajadas —y no hay manera de mantener el terror cuando todo mundo está riendo histéricamente. 
 
El gran tiburón blanco es un animal extraordinario. ¿Respetas más a estos animales tras la filmación?
 
Tuve una experiencia increíble. Fui a bucear con un protector de estos tiburones, Michael Rutzen, y esto cambió tanto mi vida como mi manera de ver a estos animales. Me he dado cuenta de su majestuosidad. Cuando los vemos los consideramos predadores y villanos, pero en realidad nosotros somos los depredadores y los villanos —solo tienes que fijarte en la cantidad de tiburones que matan humanos cada año y luego comparar esta cifra con la cantidad de humanos que asesinan anualmente a estos animales, la proporción es abrumadora. 
 
Fuente: Discine
 

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