Miércoles 15 agosto 2018

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Epsy Campbell, diputada

Autor: Luis Alejandro Meneses | Publicación: Jueves 11 agosto, 2016


Como madre soy alegre. Trato de separar mi tiempo para dedicarme a actividades con mis hijas, con mi nieto y nieta, organizando eventos en la casa regularmente en las noches y fines de semana; claro sin dejar de lado mi labor como diputada dentro de la Asamblea Legislativa.
 
Tengo dos hijas preciosas. Epsy Tanisha, la mayor de ellas es decidida, reflexiva, solidaria. Apasionada por la vida, excelente mamá. Luego está Narda, quien es comprometida, clara sobre lo que quiere, libre pensadora, muy humana, colaboradora. Ambas son muy amorosas y muy enfáticas con sus opiniones.
 
Siento mucha satisfacción de ver a mis hijas como mujeres dinámicas, felices y realizadas con sus proyectos de vida, además ver a Amara y a Maalik, mi nieta y mi nieto colmados de amor y oportunidades para vivir felices.
 
En cuanto a mí me gustaría seguir seguir contribuyendo y aportando lo mejor desde el espacio público y desde mi trabajo como profesional. Me interesa incursionar en lo empresarial.  
 
Me gusta mucho lo que hago. Por una parte puedo hacer propuestas concretas, por ejemplo, impulso actualmente un proyecto de ley para que los mejores promedios de los colegios públicos tengan garantizado su ingreso a las universidades públicas. Así como diversas acciones que permitan que los hombres y las mujeres tengamos las mismas oportunidades. 
 
Además desde mi trabajo profesional realizo acciones en favor de las mujeres rurales y políticas públicas para ayudar a quienes menos tienen. Así como la incursión de nuestro país en mercados internacionales dando oportunidad a los productores nacionales.
 
A la política me llevó la determinación y el compromiso para construir un Estado que le responda eficiente y éticamente a la gente. La certeza de que cada quien debe de dar de su parte y por supuesto hacer mi parte.
 
Puedo decir que me siento una mujer plena y muy bien acompañada. Pero con muchos sueños, con muchas más montañas que escalar, más lugares que descubrir, más trabajo para entregar y mucha más energía para compartir.

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