¡Final de locos!
Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 06 julio, 2009
¡Final de locos!
Federer gana Wimbledon y rompe marca histórica de Sampras
Gaetano Pandolfo
[email protected]
Dice que se puso nervioso cuando vio a Pete Sampras sentado en el palco central de la Catedral.
El “Gran Pete” tenía su rato de no andar por Wimbledon y le tocó mirar un extraordinario juego en el que Roger Federer vencía en la final, sumaba 15 títulos de los grandes y le rompía su récord.
“Esto ha sido una locura; no esperaba resistencia tan tenaz; Andy jugó de forma increíble; hizo un extraordinario torneo, pero en tenis solo gana uno y debe haber un campeón.
Vas a regresar y conquistar Wimbledon; vas a imitarme; recuerda que hace un año perdí con Rafa en cinco sets y hoy soy el campeón. Tú serás campeón también”, le dijo Federer a un Roddick hundido por la derrota.
¿Quién no lo va a estar después de disputar 30 juegos para definir el quinto y decisivo set?
Federer, número dos del mundo, tuvo que sufrir durante cinco sets durísimos ante un Roddick castigador para proclamarse ayer por sexta vez campeón de Wimbledon y hacer historia.
En un apasionante encuentro en la pista Central, el helvético necesitó cuatro horas y 16 minutos para sellar el resultado por 5-7, 7-6 (6), 7-6 (5), 3-6 y 16-14 en la que fue su sétima final consecutiva en el All England Club.
Federer no se “merendó” al americano en tres sets fáciles como tantos anticipaban. Claramente, reescribir la historia del deporte no es tarea sencilla y la pesada carga de la presión que atenazaba al suizo fue rentabilizada por Roddick al milímetro, para desbaratar el guion que tantos tenían en mente. Y, casi, llevarse el encuentro.
Y es que el de Nebraska se sacó de la manga el factor sorpresa, además de un saque arrollador, demoledor, asesino. Se anotó el primer set por 7-5 en una contundente réplica a los que osaron tacharle de la Catedral en tres raquetazos de Federer.
El segundo cabeza de serie no perdió la calma. Su servicio le funcionó sin queja —rubricó un total de 50 “aces” frente a los 27 de Roddick.
En desventaja numérica, el segundo parcial se convertía en otro pulso peliagudo para un Federer que se negaba a perder los nervios. Fue un set de vértigo en el que hubo que forzar el “tie-break”. Y aquí Federer desplegó todos sus recursos.
Eso sí, al campeón de Roland Garros le ayudaron, y mucho, las negligencias de su oponente. Roddick llegó a tener una suculenta ventaja por 5-1, en la que desaprovechó un punto de set al enviar, para incredulidad, horror y asombro de las gradas, una volea fácil al otro lado de la pista. Un error garrafal y, quizá, determinante.
Tras la recuperación épica del suizo, el tercer parcial volvió a ser un duelo encarnizado en el que ninguno regalaba nada. Se resolvió en un “tie-break” que ganó con relativa comodidad Federer por 7-6 (5).
A Roddick le tocaba apretar. Y lo hizo en el cuarto. De dos ocasiones de rotura que tuvo, rompió a Federer (en el 3-1) para llegar a ponerse 4-1 y llevarse esta manga por 6-3.
El quinto parcial fue de locura, absolutamente vertiginoso; hicieron falta 95 minutos para poner el punto definitivo.
Federer sufrió lo indecible pero la historia lo llamaba. El logró llegar a tiempo a esta cita.
El público dedicó una sonora ovación al perdedor, Andy Roddick, quien agradeció el gesto e intentó contener la emoción. Roddick negó que su derrota fuera “cruel” y felicitó al campeón, además de dirigirse a su compatriota Sampras para pedirle disculpas por no evitar que Federer lo sobrepasara. “Lo intenté. Lo siento Pete”, dijo.
Por su parte, Sampras también reconoció en declaraciones a la BBC el mérito del suizo, al que calificó de leyenda.
Federer gana Wimbledon y rompe marca histórica de Sampras
Gaetano Pandolfo
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Dice que se puso nervioso cuando vio a Pete Sampras sentado en el palco central de la Catedral.El “Gran Pete” tenía su rato de no andar por Wimbledon y le tocó mirar un extraordinario juego en el que Roger Federer vencía en la final, sumaba 15 títulos de los grandes y le rompía su récord.
“Esto ha sido una locura; no esperaba resistencia tan tenaz; Andy jugó de forma increíble; hizo un extraordinario torneo, pero en tenis solo gana uno y debe haber un campeón.
Vas a regresar y conquistar Wimbledon; vas a imitarme; recuerda que hace un año perdí con Rafa en cinco sets y hoy soy el campeón. Tú serás campeón también”, le dijo Federer a un Roddick hundido por la derrota.
¿Quién no lo va a estar después de disputar 30 juegos para definir el quinto y decisivo set?
Federer, número dos del mundo, tuvo que sufrir durante cinco sets durísimos ante un Roddick castigador para proclamarse ayer por sexta vez campeón de Wimbledon y hacer historia.
En un apasionante encuentro en la pista Central, el helvético necesitó cuatro horas y 16 minutos para sellar el resultado por 5-7, 7-6 (6), 7-6 (5), 3-6 y 16-14 en la que fue su sétima final consecutiva en el All England Club.
Federer no se “merendó” al americano en tres sets fáciles como tantos anticipaban. Claramente, reescribir la historia del deporte no es tarea sencilla y la pesada carga de la presión que atenazaba al suizo fue rentabilizada por Roddick al milímetro, para desbaratar el guion que tantos tenían en mente. Y, casi, llevarse el encuentro.
Y es que el de Nebraska se sacó de la manga el factor sorpresa, además de un saque arrollador, demoledor, asesino. Se anotó el primer set por 7-5 en una contundente réplica a los que osaron tacharle de la Catedral en tres raquetazos de Federer.
El segundo cabeza de serie no perdió la calma. Su servicio le funcionó sin queja —rubricó un total de 50 “aces” frente a los 27 de Roddick.
En desventaja numérica, el segundo parcial se convertía en otro pulso peliagudo para un Federer que se negaba a perder los nervios. Fue un set de vértigo en el que hubo que forzar el “tie-break”. Y aquí Federer desplegó todos sus recursos.
Eso sí, al campeón de Roland Garros le ayudaron, y mucho, las negligencias de su oponente. Roddick llegó a tener una suculenta ventaja por 5-1, en la que desaprovechó un punto de set al enviar, para incredulidad, horror y asombro de las gradas, una volea fácil al otro lado de la pista. Un error garrafal y, quizá, determinante.
Tras la recuperación épica del suizo, el tercer parcial volvió a ser un duelo encarnizado en el que ninguno regalaba nada. Se resolvió en un “tie-break” que ganó con relativa comodidad Federer por 7-6 (5).
A Roddick le tocaba apretar. Y lo hizo en el cuarto. De dos ocasiones de rotura que tuvo, rompió a Federer (en el 3-1) para llegar a ponerse 4-1 y llevarse esta manga por 6-3.
El quinto parcial fue de locura, absolutamente vertiginoso; hicieron falta 95 minutos para poner el punto definitivo.
Federer sufrió lo indecible pero la historia lo llamaba. El logró llegar a tiempo a esta cita.
El público dedicó una sonora ovación al perdedor, Andy Roddick, quien agradeció el gesto e intentó contener la emoción. Roddick negó que su derrota fuera “cruel” y felicitó al campeón, además de dirigirse a su compatriota Sampras para pedirle disculpas por no evitar que Federer lo sobrepasara. “Lo intenté. Lo siento Pete”, dijo.
Por su parte, Sampras también reconoció en declaraciones a la BBC el mérito del suizo, al que calificó de leyenda.