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Miércoles 22 mayo 2019

La fusión nuclear de Toribio y Donato

La conexión fue instantánea, y ambas mentes frenéticas decidieron construir una marca que rescatara rasgos característicos de ambos.

Autor: Mauricio Durán | Publicación: Jueves 04 abril, 2019

Toribio y Donato. Foto: Glen Álvarez/Estilo Ejecutivo


El taller de Toribio es una casita de cuentos. La tienda, ubicada en Barrio Escalante, remite a la acogedora atmósfera de un hogar. Sobre un estante se exhibe un elaborado bolso de cuero con minuciosos acabados; a tan solo unos metros está la máquina que le dio vida, operada por Manuel.

Óscar Hernández sabía desde chiquito que su creatividad sería una arista fundamental en su formación. Hoy es un profesional agrónomo y entusiasta diseñador que ha sabido convergir sus habilidades en su proyecto de vida.

La formación de un ingeniero no se limita a conocimientos técnicos, sino que abarca una serie de procesos logísticos, administrativos y de embalaje que han sido una herramienta poderosa para la incursión de Óscar en la creación de su marca. Al final del día, él asume una responsabilidad no solo con sus diseños, pero con el modelo de trabajo que construyó.

Fue cuando su trabajo tuvo mención entre las marcas indispensables propuesta por una revista de moda, que la identidad se había consolidado completamente. Toribio representa el vínculo de Óscar con su línea paterna, con sus primeros estímulos artísticos y la austeridad como sinónimo de elegancia.

La sorpresa llegó con la invitación para hacer Toribio parte de Fashion Week. Según Óscar su abordaje fue casi académico, preparando una propuesta completa que le valió la selección. En 2015, la marca presentó su primera colección, homónima, y a partir de ahí la puerta se abrió de par en par. La marca había oficialmente despegado.


Toribio y Donato

Unas colecciones más adelante, Óscar conoció a su ahora compañero de trabajo, Donato. La conexión fue instantánea, y ambas mentes frenéticas decidieron construir una marca que rescatara rasgos característicos de ambos.

Es un reto procurar que un artículo o producto de cualquier tipo calce con la imagen que proyecta Costa Rica, con una identidad local y ubicable. Esa necesidad vio un proceso de investigación para ambos diseñadores que resultó no solo en elaboración de diseños, sino también en cuanto a los procesos de producción de materia prima, confección y acabado.

“Cuando hago una colección grande es porque hice colecciones previas. El proceso de confección de un accesorio o artículo en cuero es muy diferente a como se trabaja con tela. Todo es muy diferente, todo depende de la forma que uno le quiera dar a cada pieza. Si es estructurada, mórbida, suelta, floja. Trato de reproducir la técnica de confección de un accesorio con la ropa, en cuanto todos los cortes son a mano, los tejidos del cuero también, los bordes de la ropa son pintados a mano. Todo está forrado por dentro, me gusta que por dentro y por fuera la pieza diga algo.” Óscar Hernández. 

Marca sustentable, marca sostenible


Conforme crecía la marca, Toribio comenzó a analizar minuciosamente la sostenibilidad de los materiales que utilizaba.

Una marca es sustentable en cuanto pueda producir suficientes beneficios para seguir invirtiendo en su manutención. Es sostenible en cuanto ambiental, social y económicamente sea una producción viable, que regule constantemente sus procesos y sean de bajo impacto ambiental, así como se asegure la rentabilidad y el beneficio de las personas involucradas, usualmente pequeños artesanos.

Según indica Óscar, “necesitamos negocios con economías sanas para que puedan seguir alimentando otros proyectos con economías sanas y sostenibles”.

La industria textil y de moda es la segunda más contaminante en el mundo, muchas veces no se tiene conocimiento de la línea de producción desde el diseño hasta la distribución de una pieza de ropa.

Cada colección se asegura de contar con una cadena de valor trazable. Por tanto, no son colecciones gigantescas como resultan los procesos industrializados.

Entre 2019 y 2020 la empresa apunta a ser carbono neutral, libre de plásticos de primer uso (todo plástico utilizado es reciclado).




Ambos diseñadores se enfocan en crear conscientemente, a explorar el carácter material que surge de acoplarse el uno al otro. La primera colección de la nueva marca, con el nombre de Bambú, se enfocó en diseños minimalistas, pocos colores y patrones que no generaran desechos, o bien que pudiesen ser reutilizados en una colección próxima. Respecto a esta, se encuentra en camino como complemento de Bambú.

Toribio crea un espacio agradable y justo para las personas que trabajan ahí. En su misión está impregnado alcanzar un impacto social positivo. Es la primera empresa independiente en contribuir con la organización Hivos, mediante una donación a un programa de formación profesional dirigido a personas trans. Su propósito no solo se centra en lograr armonía dentro de su centro de operaciones, también de alcanzar a las personas con quienes no trabaja directamente.

La única forma en que como emprendimiento se puede romper la estructura desigual de nuestra economía es crear un impacto económico directo sobre las personas. Todos somos un músculo activo, con necesidades, sueños y metas.

El ADN de Toribio y Donato se crea y arraiga en Costa Rica. Desde acá seguirán surgiendo proyectos innovadores que rescaten la curiosidad con que en su momento Óscar diseñó un bolso por primera vez.

En cuanto a su proyección internacional, los diseñadores aspiran seguir posicionándose en vitrinas extranjeras, no para fundirse entre semejantes, sino para resaltar por su singularidad.

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