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Martes 17 septiembre 2019

La voz del silencio

Autor: Mauricio Durán | Publicación: Jueves 09 mayo, 2019

Estefanía Carvajal trabaja en el gobierno, interpretando discursos con sus ágiles movimientos y expresiones para la comunidad sorda de Costa Rica


La administración Solís Rivera fue la primera en la historia del país en contar con una intérprete oficial de LESCO.

Hoy, Estefanía Carvajal continúa en el gobierno, interpretando discursos con sus ágiles movimientos y expresiones para la comunidad sorda de Costa Rica.

En el país viven alrededor de 70 mil personas no oyentes; no obstante, muchas veces esto se queda en un dato, como si fuese una realidad ajena con la que nos da miedo comunicarnos.

La Lengua de Señas Costarricense posee su propia estructura gramatical, se ha desarrollado y evolucionado de forma independiente al español.

En muchos casos es la primera lengua de las personas que nacen con esta discapacidad. Es apenas hasta 2012 que nuestra legislación reconoce esta como lengua materna.

Estefanía interpreta desde los tres años; sus padres son líderes de la comunidad sorda en el país, razón por la cual desde niña se ha involucrado directamente con quienes la integran, prestándole cuidadosa atención a su comunicación, así como sus desafíos frente a una sociedad que rechaza lo que no comprende.

Las barreras existen si no hay disposición a aprender, de trazar un puente empático. Estefanía resalta que esta es la principal agravante en el sector laboral, donde muchas personas sordas se ven diluidas o aisladas, cuando lo cierto es que pueden tener un desempeño igual o incluso mejor que sus contrapartes oyentes.

Si la LESCO es la lengua oficial de las personas sordas, tienen todo el derecho de que los atiendan en un banco en su lengua. Por el principio de derechos es la primera línea por la que la gente debe entender que las personas deben tener acceso a su lengua.

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